31 mar. 2010

ME ENAMORÉ DE TI


Siempre he considerado que las amistades más perduraderas las conocemos en el colegio y la universidad. Cada uno de nosotros tenemos a los amigos de borracheras, de locura, de estudios, de juegos, etc. Pero siempre existe el amigo o amiga que le tenemos tanta confianza que le podemos contar los diferentes motivos de nuestros estados de ánimo y en cambio recibimos algún tipo de consejo para sentirnos mejor.

Era la época en la que tenía aproximadamente 19 años. Ella era Isabel, una chica sumamente agradable. Realmente no recuerdo como nos hicimos tan buenos amigos pero siempre andábamos juntos a pesar de que ella andaba de enamorada de Gustavo, un tipo enorme que fácilmente podía molerme a golpes si es que lo hubiera querido (varias veces pensé que gracias a ella nunca llegó a pasar este hecho).

Una noche, sin tener nada que hacer, fui a buscarla a su casa. Estaba pensando en salir a conversar con ella o tal vez ir a comer el cuarto de pollo a la brasa con los diez soles que me había ganado ayudando a mi mamá en algunas tareas hogareñas.

Toqué su puerta con tres golpes y después de un rato se escuchó una voz que decía:

- ¿Quién?

- ¿Se encuentra Isa ?, Soy Anthony

Al escuchar mi nombre abren la puerta, era su mamá.
- Señora como esta, buenas noches – le digo al verla salir.

- Hola Anthony. No está Isabel salió en la tarde y hasta el momento no ha llegado. Estoy un poco preocupada por ella. Por favor, si llegaras a verla te agradecería que le digas que se venga lo más antes posible.

- No se preocupe señito si la veo le digo.

Me despido cordialmente de la mamá de Isabel y parto un poco triste al no encontrarla.

Camino rumbo a mi casa pensando que Isabel estaba con el manganzón de Gustavo (nunca dije que me caía bien) alucinando los arrumacos que se podían estar dando. Me doy cuenta que estoy celoso y me digo a mi mismo lo idiota que soy al confundir mis sentimientos.

Tras mis estupideces mentales escucho una voz cerca de mi.

- ¡Hey! Tony, ¿A dónde vas? – con una voz muy tierna, me doy cuenta inmediatamente que era la muchacha que tenía mis pensamientos en esos instantes.

- ¡Isa! – con una alegría nada aparente – te fui a buscar para salir un rato. ¿Dónde has estado?, tu mami está preocupada por ti.

- Por ahí, por ahí. Realmente no interesa, lo importante es que estoy aquí – siento un poco de tristeza en sus palabras – ¿quieres caminar un rato?

Digo que sí con la cabeza. Voy tras de ella por un largo rato sin saber lo que pasaba. Seguramente ha tenido alguna discusión con el enamorado – pienso, tratando de explicar su estado de ánimo, ella seguía caminando delante mío pensativa, como si yo no existiera.

Después de otro rato, ella se detiene y me dice:

- Tony, tengo algo para ti. ¿Puedes cerrar los ojos?

- ¿Algo para mí? - Mucho más despistado y con cara de idiota

- Solo cierra los ojos – me dice de forma autoritaria.

Hago lo ordenado y segundos después siento un pequeño beso en los labios y su voz diciéndome “Estoy enamorada de ti”.

Las escenas posteriores realmente no tienen mucha importancia, dado que quedé pasmado y algo idiotizado, lo único que se me ocurrió decir “Tú tienes enamorado, no es justo para él” – caminando rumbo a su casa a paso apresurado.

Nunca más volvimos a hablar de la escena que sucedió ese día. Tal vez, por cobarde o por vergüenza. Realmente yo también estaba enamorado de ella pero no supe actuar en el momento y ya era demasiado tarde. Meses después, yo fui a vivir a otra ciudad y ella terminó con Gustavo, sin pena y sin gloria.

Muchas veces se me viene a la mente: ¿Qué hubiera pasado si mi reacción hubiera sido otra?

26 mar. 2010

YO, MI PORTÁTIL, MI TRABAJO, MI COMIDA


Escribo este post como respuesta a otro que hace alusión hacia mi persona. El que pueden leer aquí.

Primero Yo: No es que sea egoísta, el problema es que no respetas mi espacio y siempre piensas que todo lo que quieres es lo correcto.

Segundo mi portátil: Sé que la portátil es una de las cosas que más cuido, pero cuando tú estas, no puedo ni pensar en distraerme con ella. Ese día llegaste a mi casa, me quitaste el control de la TV, cambiaste lo que estaba viendo a un programa que te gusta sin consultarme si quería ver lo mismo, para no hacer problema prendí la portátil y a pesar de tu actitud inicial te incomodó que la prendiera y te fuiste.

Tercero mi trabajo: ¿Que puedo decir de mi trabajo?, es lo que es, bien o mal me quita casi todo el tiempo del día, el resto del tiempo intento distribuirlo a estar contigo y hacer mis cosas personales, pero al parecer ninguna de estos dos son afines.

Cuarto mi Comida: Aun qué la idea es bien descabellada, dices que no hablo y parece que estuviera solo cuando como. Existe una frase que siempre me ha gustado: “El silencio no tiene límites, para mí los límites los pone la palabra.” Marcel Marceau, 1923-2007. No me culpes por querer estar contigo.

Te estoy aburriendo… espero que no sea así, pero te ruego que no intentes cambiarme que es lo peor que intentarías hacer.

A todo el respetable: ¿Cuál es su comentario del tema?

8 mar. 2010

CONFESIONES DE UNA NOCHE


Existen distintos momentos en nuestras vidas que son sorprendentes y siempre nos deja una marca por siempre. Cada uno de nosotros pasamos por circunstancias especiales, que pueden ser tristes en algunos momentos o alegres en otros, los cuales nos deja un sabor amargo o dulce dependiendo de la circunstancia.

Eran las once de la noche y como siempre me encontraba trabajando frente a mi laptop. En el momento que me encontraba más concentrado recibo una llamada de un número desconocido:

- ¡Alo!

- Hola Anthony, ¿como estas?

- ¿Bien? – confundido, tratando de reconocer la voz del interlocutor - disculpa pero ¿Quién habla?

- Acaso ya no te acuerdas de mi – note una voz llorosa pero inmediatamente me di cuenta de quién era.

- ¡Hola que tal! ¿como estas?, hace tiempo que no sé nada de ti – le respondí.

En esos momentos se me vino a la mente la última vez que la había visto. Era una discusión donde ambos nos habíamos herido, empapados bajo la lluvia discutiendo con furia…

- Es que tú no entiendes lo que siento y lo que pienso. Sabes que nunca te voy a perdonar por abandonarme. Por eso estoy con él. Él me brinda protección, compañía y sobre todo seguridad. Yo necesito alguien que esté junto a mi pero tú no entiendes lo significa eso, tú no entiendes que significa una relación en pareja. Como hombre eres el peor de todos, él vale mucho más que tú. Él por lo mínimo está enamorado d mí, en comparación contigo tu eres un bastardo egoísta.

- ¡Espera, espera!... yo nunca te he abandonado, el problema es que tu nunca comprendiste mis sueños y ello implicaba estar lejos de ti. Realmente lo tuyo no es amor, lo tuyo es obsesión. Dices que amas, pero ¿que es lo que haces?... Yo mismo te respondo, esperas al primer patan que se te acerca y te abres de piernas. Realmente no entiendo que es lo que me reclamas…

(…)

- Pues nada, quería conversar con alguien y me acorde de ti. Solo quería preguntarte como estas – me responde ella con suma tristeza.

- Supongo que bien, trabajando – respondo con algo de desgano por el hecho que estaba ocupado- pero no me respondiste ¿cómo has estado?.

- Bien – lo dice tan decaídamente que notoriamente no era cierto – bueno si hay algo… Estoy embarazada – comienza a reír con desgano, como si fuera lo más normal del mundo.

- ¿Qué? ¿Estás hablando en serio? – le respondo con gran sorpresa.

- Y porque tendría que mentirte, estoy embarazada de tres meses.

Ellos eran una pareja simpática, el cual se estaban aprendiendo amar. Tenían planes de matrimonio. La pedida de mano ya estaba hecha, sus familias habían aceptado la relación y los habían bendecido.

La noticia del embarazo les había caído como un balde de agua fría para ambos. Lo peor de todo es que el momento que ella le cuenta que el doctor le comentó que tenia riesgo de perder al niño, él alentó a que era mejor abortar por el hecho de que no estaba preparado para ser padre y por todos los planes que se habían trazado pues tendrían que abandonar todo y dedicarse a un hijo el cual no era deseado.

Ella lo miró como preguntándose quién era el que estaba frente a sus ojos, no era ni una pizca de la persona que estaba enamorada, todas las virtudes que admiraba de él se habían venido abajo en ese momento y lo único que quería hacer era escapar ir a cualquier lugar, a cualquier sitio y olvidar todo lo que estaba pasando.

- Es un maricón lo odio con todo mi ser – me dice llorando – pero el muy hijo de puta ya se cago, voy a tener a mi hijo no lo necesito.

- Tranquilízate vas a ver que todo va a salir bien, ahora solo preocúpate por tener un buen embarazo. Míralo por el lado bueno, vas a poder estar embarazada y nadie lo va a notar – Haciendo alusión por su sobrepeso, que realmente no es mucho.

- ¡Basura! – riéndose y con un cambio de humor notorio – siempre me hiciste reír espero que nunca cambies.

Después de un rato nos despedimos, ella con su preocupación pero con una sonrisa robada y yo… pues seguí en lo mío, nuevamente con mi laptop, nuevamente en mi trabajo.