24 dic. 2009

NAVIDAD SIN REGALOS


5:00 AM, 24 de diciembre de 2009; sentado en el aeropuerto esperando que mi vuelo salga a la ciudad de Cajamarca.

Voy a ver a la familia después de un gran tiempo, algo más de dos años. El gran problema es que mi trabajo me ha tenido tan ocupado que no he tenido tiempo de comprar los regalos para las personas que amo.

En mis pensamientos ya tenía los obsequios perfectos para cada uno de ellos.

- El reloj de oro para mi papá.
- El perfume Channel para mi mamá.
- La cámara digital para mi hermana mayor.
- El diario de colores para mi hermana menor.

Pero a pesar que tenía todo planeado, mi trabajo pudo más que mis intenciones. ¡Como me hubiera gustado comprar esos regalos!

Tal vez esta navidad sea una navidad sin regalos, pero espero disfrutar estos tres días fuera de Lima la horrible.

Como me gustaría que los días tuvieran 365 horas y las horas 365 minutos, para disfrutar cada momento junto con las personas que amo.

A pesar que el tiempo últimamente me es muy escaso y la inspiración viene siendo poca, he tenido las ganas de decir estas pequeñas palabras.

¡FELIZ NAVIDAD PARA TODOS Y PROSPERO AÑO NUEVO!

Que este año venidero les depare muchos éxitos y sigan portándose mal.




24 nov. 2009

CARTA DE UNA EX NOVIA

(...)

Anthony, todo está mal entre nosotros. Lo sé, así que mejor me preparo porque me dirás de todo para excusarte.

Estoy harta de tus “Amiguitas” que siempre juran y re juran con las mismas palabras de ser tus amigas de siempre. Ya me imagino que clases de amigas tienes tú… Y eso lo sabes mejor que yo.

Yo soy y seré muy digna para rebajarme a esta situación, en comparación tuya muchos de mis amigos me molestan con cosas tontas pero yo por respeto a ti nunca les hice caso y los ponía en su lugar. Quizás ellos únicamente querían una simple amistad pero yo siempre he pensado “A tu pareja le debes respeto”.

En fin Anthony, podrás decirme de todo para excusarte y como siempre trataras de decir que yo soy la histérica. La verdad no son celos, es una sensación de desconfianza que te tengo y no deseo que vuelvas a herirme el corazón y menos mi dignidad, lo siento pero este es el final.

Tu forma de entender y ver la amistad es muy distinta a la mía, tu forma de pensar, la forma que llevas tu vida, no la puedo entender.

Adiós Anthony, no me despido acusándote de nada, solo que ya estoy cansada de todo esto.

Tú pensaras mil cosas y me dirás “Bueno Fio, si así lo quieres…”, y esta vez yo te diré “Si Anthony, así lo quise”.

Adiós para siempre.

(...)


La carta data del año 2000, de Fio mi ex novia. Por lo cual hago la siguiente pregunta al respetable:

¿Inocente o culpable?

Crucifíquenme o sálvenme.


Pd: El que vota por mi inocencia ya tiene asegurado un pedacito de cielo en el paraíso.

2 nov. 2009

EL AMOR DESPUES DEL AMOR

Lima 15 de mayo de 2001, aeropuerto internacional Jorge Chávez.

Él la vio a los ojos llenos de tristeza. Pasó sus manos por el rostro y le dio un gran beso.

Ella lo abrazo con todas sus fuerzas como si nunca lo hubiera hecho.

- ¿Me amas? – Pregunta él.
- Te Amo – responde ella
- ¿Vas a regresar?
- Si – dice ella.
- Te voy a esperar – Le dice él.
- ¿Lo prometes?
- Tú eres el amor de mi vida. Lo prometo.

“Última llamada para el vuelo 153 con destino a Francia”

Caminaron de la mano hasta llegar a la puerta de embarque, se dan otro beso y se juran nuevamente amor eterno, sus manos comienzan a separarse hasta que la distancia de sus brazo y del último dedo es inalcanzable.

Se miran a los ojos, ella a la distancia con los labios le dice “T-e A-m-o”, él se queda viéndola hasta que la última parte de su ser se pierda entre el tumulto.

Nunca más se volvieron a ver.

17 oct. 2009

PRIORIDADES


Desde muy pequeño siempre me han dicho que en la vida siempre existen prioridades para poder sobresalir frente a los demás.

- Si quieres ser grande como tu papá has de comer muchas verduras y menos caramelos - me dice mi madre.
- Pero mami a mi no me gustan las verduras – respondo.
- Pues ni modo hijito si quieres ser grande y fuerte a comer verduras – vil estafa de una madre preocupada.

Cuantos estas en el colegio las prioridades cambian de cierta manera. Estas se direccionan a que vas a estudiar o en que vas a trabajar en el futuro.

- Si quieres tener dinero, tienes que estudiar una carrera que te dé frutos – me dice mi papá
- Pero ¡Pa!, no sé que estudiar, ni sé qué carrera me va a ser más conveniente – le digo.
- Ingeniería de Sistema es la carrera del futuro hijo, yo sé lo que te digo. Deja esas huevadas de nintendo y ponte a estudiar, si quieres ser un gran profesional.

Cuando eres profesional y tienes un trabajo, tienes nuevas prioridades, como por ejemplo leer libros aburridos relacionados con tu especialidad o leer ese libro que lo tienes en el librero esperándote por meses.

Asimismo, entre estas prioridades también se encuentran: trabajar hasta el cansancio para conseguir ascender rápidamente en tu trabajo o hacer lo que te gusta “escribir en tu blog”.

Pues con respecto a todo lo anterior mencionado, por mi parte que todas las prioridades se vayan a mierda, voy a escribir mucho más en el blog, aun que esto no necesariamente signifique que trabaje menos.




20 sept. 2009

EL PRINCIPIO DE LA ESCASEZ

Debo aclarar que esta idea del principio de la escasez no es propia, ya que únicamente por casualidad de la vida la escuche en una conversación con una pareja de amigos.

- ¿Has escuchado la teoría del principio de la escasez? – me pregunta él.

- Pues no – le respondo muy extrañado.

- Es un mate de risa y en cierta proporción tiene cierta razón – habla ella, mirándolo a él con una sonrisa seductora.

- Todos nosotros por alguna razón inexplicable queremos mucho más las cosas que no todos tienen, por el simple hecho que nos da cierta exclusividad frente a los demás. Las cosas fáciles que obtenemos no le damos la suficiente importancia porque la podemos tener en cualquier momento, por este motivo el principio de la escasez, mi querido Anthony, se refiere a la manera que debemos tomar nuestras relaciones para tener éxito y no ser dejado como un pelotudo por otro idiota que la trata mal – me explica con aire de maestría.

- Por ejemplo si llamas todo el día a la otra persona para saber que está haciendo en cada momento, vas a terminar por hartarlo porque le estas demostrando que en lo único que piensas es en él y que estas a su disposición en cualquier momento del día – habla ella complementando la idea.

Me pongo a pensar en que tan cierto son esas palabras, que mientras menos caso le haces a la otra personas más importancia te dan, porque ven que eres una persona difícil y distinta a los demás.

Sin duda en una relación de pareja bastante madura no sucede este tipo de cuestiones, donde uno da más que la otra persona. Podemos estar enganchados de nuestra actual pareja pero no necesariamente tenemos que dejar nuestra propia independencia, donde cada parte tienes sus propias responsabilidades y gustos.

En mi relación actual con Lucy, hace tiempo que no menciono a Lucy después de nuestra última pelea, intento lograr este equilibrio a pesar de todas las peleas en nuestro intento de acoplarnos como relación estable.

Antes de tener una relación formal con Lucy, salía con una chica la cual no me hacía caso a pesar que me esforzaba para atraerla, creo esta olía mi desesperación por tener algo con ella. Ahora que cuento con una relación, no se cansa en llamarme y dice que quiere verme.

Siempre pensé que las mujeres son extrañas que cuando eres la manzana prohibida, te hacen caso y te coquetean, pero cuando no hay perro quien te ladre te patean directamente en el trasero para que no las molestes.

- En conclusión cuando estas con alguien es mejor no empelotarse por esta persona porque terminan por dejarte – sentencia él.

Ella lo ve con ojos casi llorosos y con una expresión de querer decirle algo.

- Pero mi amor yo estoy empelotada de ti…

Él con cara de sorpresa por el comentario inesperado de ella, transcurren unos segundos de silencio a la espera de la respuesta de tan apuñalador comentario.

- ¡Eh!.. pe… pero, este… eso no se aplica con nosotros, porque nosotros nos regimos por el principio de la abundancia, amor por todos lados.

¡Grande maestro!

Les dejo el video del principio de la escasez espero que lo disfruten y que lo apliquen en su vida… ¿o no?



31 ago. 2009

EL LÍQUIDO ESPECIAL


La pobreza es el producto de la desigualdad social que por diversos factores, como el desempleo, el nivel de ingresos, las políticas económicas, los bajos salarios, la educación, etc; vulneran a la organización como sociedad.

El grupo humano el cual está inmerso en este contexto sufre diversas discriminaciones y abusos por ser considerado un grupo que no tiene capacidad de opinión.

Pero, ¿Qué sucede cuando la pobreza es la que abusa de nosotros?

Existimos un cierto grupo en la sociedad el cual, nos encontramos entre la clase media baja que podemos pagar ciertas cosas y hasta de vez en cuando intentamos ayudar a los más necesitados, pero definitivamente no podemos pagar cosas lujosas.

El hecho de mi comentario anterior lo remarco por que tiene que ver con la historia la cual voy a contar.

Caminaba por las calles de la ciudad de Lima, conociendo su hermosa arquitectura que tiene el centro de esta ciudad, que por cierto no la conozco aún en su totalidad.

Aún desorientado por ser habitante nuevo de esta ciudad, diviso a un policia:

- Disculpe por donde puedo llegar a la Plaza de Armas.

- Mire joven, vaya por esta calle hasta llegar al jirón de la Unión camina de frente y llega a su destino.

Agradecido por la orientación sigo las indicaciones hasta encontrar al dichoso jiron de la Unión, el cual me dí con la sorpresa de que era una calle atiborrada de comercio y que según lo que me enteré esta calle en tiempos antaños fue la via más importante de la ciudad, caracterizada por ser la más aristocrática en donde se reunian los más celebres habitantes.

Andaba entretenido viendo las diferentes cosas que se publicitaban, en el transcurso de ir a la Plaza de Armas, hasta que un niño de aproximadamente doce años de edad con evidente traza de no haber comido por varios días se me acercó y me preguntó:

- Señor ¿le lustro los zapatos?

Puso una cara de tanta tristeza que me apeno mucho verlo rogar para poder brindar el servicio de limpieza de zapatos.

- Pues no sé, he lustrado mis zapatos hoy día – le respondo.
- No sea malo es para darle de comer a mis hermanitos – casi sollozando.

Con esas palabras me convencio para aceptar sus servicios, además es un servicio bastante módico que no cuesta más de un sol (moneda peruana).

- Ok, dale una limpieza rápida que estoy apurado.

Ni bien oyo estas palabra como alma que lleva el diablo, saco inmediatamente sus herramientas de trabajo para lustrar los zapatos.

El niño lustrabotas tenia una destreza y habilidad única para realizar esta tarea que me sorprendio tanto y me causo mucha simpatia.

Conversamos de diferentes cosas, como por que trabaja en la calle o si estudiaba, una conversación muy interesante a pesar de su corta de edad.

- Señor le recomendaria para que la lustrada quede mucho mejor le pongamos un líquido especial para zapatos - me aconseja.
- Dalé ponle lo que quieras – le respondo distraido por la conversación que teniamos.

Terminada la labor con una sonrisa enorme me dice que el trabajo estabá listo.

- ¿Cuánto te debo? – le pregunto metiendome la mano al bolsillo para buscar alguna moneda para pagar.
- Bueno la lustrada más el líquido especial – hace como si hiciera un cálculo mental - son diecisiete soles – con una cara de maldad.
- ¡Qué!, estas loco o que tienes niño – exclamo.
- Pues si amigo, precios son precios si gusta le enseño la cartilla.

En mi mente me estaba acordando de toda la familia del insecto que me queria estafar.

- Sal de aca mocoso no te voy a pagar tanto, si tu dichoso líquido especial es agua con detergente– le respondo cada vez más enojado.

- Ya, mire para que vea que soy bueno, págueme solo dieciseis cincuenta – me dice irónicamente.

- Tú estas bien huevon chiquillo, no te voy a pagar tanto por una lustrada de zapatos – muy enojado.

- Págueme, no le conviene no pagar, yo se lo que le digo – con tono de amenza.

Mientras tanto me doy cuenta que a mi alrededor se forma un grupo de lustrabotas casi de la misma edad.

Busco rápidamente en mi bolsillo cualquier moneda para cancelar la deuda, asustado por las miradas que tenia incrustadas.

- Toma cinco soles, no tengo más – le digo.

- Esta vez lo voy a dejar pasar, así que arranque, arranque antes que me arrepienta.

(...)

Definitivamente si un lustrabotas gana esa cantidad por servicio, está de más decir que he errado la carrera y mejor me hubiera dedicado a lustrar zapátos.

Para finalizar, quiero dedicar este último párrafo a ese chiquillo estafador, pues si bien la sociedad ha hecho que tomes ese camino, te recomiendo tres cosas:

1. Es cierto que la inflación a aumentado los precios de todos los insumos pero “se conciente ps varón”.

2. Si en algún momento piensas en expandir tu mercado, búscame podemos ser socios.

3. Y si no te gustan ninguna de las dos cosas anteriores lo único que me quedaría decir “Ándate a la M... chibolo hijo de P...”.

23 ago. 2009

EL HOMBRE METRALLETA CONTRA EL BAÑO PRESTADO


Siempre he pensado que no hay mejor lugar para ir al baño que el propio. Ocupar tu propio baño es algo tan grandioso y delicioso, por el simple hecho que no existe restricciones, ni inhibiciones para hacer lo que debes hacer. Es donde puedes dar conciertos sinfónicos sin que nadie te diga nada o puedes estar en él cuanto se te de la regalada gana.

Pero ¿qué sucedería si no tienes a tu disposición tu baño y tienes que ir a un baño ajeno?

Para comenzar mi historia, contaré que en el lugar donde laboro me han asignado a un cliente por lo cual tengo que estar en sus oficinas.

Estaba entrando nuevamente a las oficinas del cliente después de almorzar un rico pollo con pallares y se me viene a la cabeza ir al baño, el cual hasta el momento no conocía, para lavarme los dientes.

- Que rico es lavarse los dientes – pienso mientras veo el wáter – no tengo ganas de descargar pero que tal si más tarde el trabajo se acumula y me vienen las ganas, voy a aprovechar ahorita para ahorrar tiempo.

Tal y como lo había pensado, me bajo los pantalones y me pongo a realizar esa dura tarea. Andaba pensando en todas la cosas que tenía que hacer durante toda la tarde, mientras botaba todos los pallares que había comido.

- Los placeres más ricos de la vida son comer, dormir, el sexo y definitivamente cagar – pienso nuevamente, al coger el papel para limpiar las evidencias de los hechos.

Me lavo las manos, me miro al espejo y pienso en lo bien que me queda el nuevo corte de cabello. Agarro la manija para salir de los servicios…

- ¡Olvidé correr el baño! – pienso mientras regreso a jalar la cadena.

Se forma un remolino mientras veo como se va parte de mí por el inodoro pero por alguna razón estos pedacitos se niegan en irse y se quedan a pesar de que el agua ya había dejado de correr.

- ¡No jodan! Ahora no me pueden hacerme esto, saben que estoy en un cliente muy importante, no me van a hacer pasar esta tremenda vergüenza – les digo como si tuvieran vida propia.

Por el nerviosismo y la vergüenza que estaba sintiendo, me imagino que es lo que estos mojones me respondían:

- Pues no Anthony, no nos vamos a ir – responde uno.

- Somos prácticamente tu hijos por qué quieres deshacerte de nosotros, acaso te hubiera gustado que tu mamá al ver lo feo que eras al nacer hubiera jalado la cadena así como así – me dice otro.

Jalo nuevamente la cadena después de haber esperado un rato para que se llene el tanque y nuevamente estos niegas a irse por el desagüe.

Con cara de terror escucho la manija de la puerta, como si alguien quisiera entrar. “Quien está en el baño”, se escucha una voz que le pregunta a alguien.

Quince minutos después y con más de quince jaladas a la cadena, los amigos indeseables seguían flotando y prácticamente riéndose de mi desgracia.

- Ya me cansé, ahora si se fregaron, ustedes se van aunque tenga que meterlos con mis propias manos por el wáter.

Me quito el saco y la corbata, me remango la camisa, diviso alrededor del cuarto en busca de algo que me pueda ayudar y encuentro la escobilla limpia baños.

Jalo una vez más la cadena e inicio la aventura de hacer pasar el baño ayudado con una escobilla, empujón tras empujón en una lucha encarnizada del hombre contra la naturaleza.

El resultado fue peor que el comienzo, ahora tenía un licuado de excremento en el wáter y una escobilla llena de mierda.

La manija suena varias veces, estaba resignado a la vergüenza me imaginaba lo que la gente diría cuando me viera pasar:

“Mira allá va el cagón, el que tiene el culo de metralleta”

Al borde de las lágrimas estaba a punto a salir a enfrentar la triste realidad, de pronto una luz dentro de tanta oscuridad, me viene una idea…

- ¡Un momento! – me digo – nadie me ha visto entrar entonces puedo salir de esta, si nadie me ve salir.

Abro la puerta con mucho cuidado y de reojo veo hacia afuera. No diviso a nadie en el camino y salgo prácticamente corriendo hasta mi escritorio sin que nadie se dé cuenta.

Lo que supe después es que el conserje estaba renegando por lo que tuvo que limpiar en el baño, lo que yo lógicamente me sorprendí en el momento que me contaron.

De todo esto he sacado dos conclusiones:

1. Nunca pero nunca, coman pallares si es que no están en la comodidad de su casa y especialmente en la comodidad de su baño.

2. Y por último, piensen mucho antes de entrar a un baño ajeno y de las consecuencias que puede traer su relación con el propietario de este mismo.

17 ago. 2009

LOS CRISTALITOS AZULES


Hace un par de años andaba participando en un festival de teatro, en el cual me tenía muy interesado por todo el arte y colorido que emanaba de dicha actividad.

El grupo con el cual participaba estaba atento a todas las puestas en escenas que se presentaban pero hubo una pequeña compañía que nos llamo mucho la atención, por lo que nos sentamos en las primeras butacas para ver su presentación, de pronto aparecieron dos jóvenes en escenario, uno con diferentes y peculiares instrumentos, el otro cargado de expresiones y alegría, eran cuentacuentos:

“Hace mucho tiempo en una ciudad pequeña pero hermosa, vivía un niño chiquito y regordete, llamado “Juanito” el cual por la franqueza y crueldad infantil de sus compañeros, era molestado como el gordo del salón. Ese tipo de apelativos había hecho de Juanito un niño introvertido y solitario pues prácticamente no tenía amigos.

Un día, en el salón de clases la profesora entra con una niña que tenía un vestido largo, blanco y con puntos negros, y dice:

- Niños, su atención por favor, tenemos una compañerita nueva su nombre es María, por favor démosle la bienvenida.

- Bueno días María - todo el salón al unísono le da la bienvenida a la niña nueva.

- Elije el asiento que desees y acomódate María - Dice la profesora.

Por cuestión del destino y mucha suerte, María vio un lugar desocupado al lado de Juanito, tal y como le habían dicho se acerco y acomodo, volteando a mirar a Juanito brindándole una hermosa sonrisa en señal de cordialidad y de amistad.

Juanito por su lado se puso muy nervioso e hizo como si no la hubiera visto, como si la sonrisa no fuera para él e ignora completamente el gesto de amistad que le ofrecían.

Pasado este primer bochorno, a la hora de recreo como siempre, Juanito estaba solo mirando como los demás niños jugaban, de pronto siente una mano que le toca el hombro:

- Hola soy María – con una enorme sonrisa – somos compañeros de salón, ¿Cómo te llamas?

Juanito helado al ver la figura de la compañerita nueva, trato de ser firme en su respuesta pero sintió esa sensación cuando la voz se te quiebra.

- Ju ju ju anito – muy nervioso por ser la primera vez que alguien se le acerca de esa forma y mucho más nervioso por ser niña.

- Mucho gusto Juanito quieres ser mi amigo, es que como soy nueva en el colegio, no conozco a nadie, me gustaría alguien con quien hablar…

De esa forma Juanito y María iniciaron una hermosa amistad y siempre los veían juntos. Donde estaba Juanito estaba María y donde estaba María estaba Juanito.

Un día como cualquiera a la hora de recreo María le dice a Juanito:

- Te tengo un regalo – mete la mano al bolsillo y saca un regalo pequeño, muy bien envuelto

- ¿Para mí? Pero hoy día no es mi cumpleaños, ni tampoco es navidad

- Solo quise regalártelo. Toma – le da el regalo en las manos mientras baja la mirada en señal de timidez.

Juanito muy emocionado pero a la vez muy discreto, corre al salón de clases abre su mochila y guarda el regalo con mucho cuidado.

Llegada la hora de salida Juanito lo primero que hacer es despedirse de María y sale corriendo con rumbo a su casa, corre por toda la calle, llega a su casa, saca su llave, abre la puerta, sube las escaleras, llega a su cuarto, abre su mochila, saca el regalo y con mucha delicadeza lo abre.

Mira fijamente el regalo y con mucha extrañeza nota que era un “Cristalito Azul” en forma de cuadrado.

“Que regalo para más extraño, a quien se le ocurriría regalar un Cristal de color azul de forma cuadrada – se dice así mismo Juanito – pero bueno, un regalo es un regalo, ya le encontraré alguna utilidad”

Al día siguiente en el colegio, en la hora de recreo, Juanito se acerca a María y le dice:

- María el regalo de ayer estuvo muy bonito, muchas gracias eras una niña muy buena.

- Qué bueno que te haya gustado tu regalo Juanito, pero ¿qué crees? Hoy día también te tengo otro regalo – le entrega otro objeto muy bien envuelto en las manos de Juanito.

- ¿Otro regalo para mí? Pero María que hecho para que me des otro regalo.

- Es por el aprecio enorme que te tengo…

Igual que el día anterior Juanito corre al salón y guarda el regalo en la mochila. Nuevamente, suena el timbre de salida y Juanito corre a su casa, llega a su casa, saca su llave, abre la puerta, sube las escaleras, llega a su cuarto, abre su mochila, saca el regalo y lo abre.

Mucho más extrañado mira el regalo, era un “Cristalito Azul” pero esta vez en forma esférica.
“Otro cristal azul, que pasa con esta niña, acaso le gustaran los cristales azules. Como dice el dicho a caballo regalado no hay que mirarle el diente”.

De la misma forma al día siguiente Juanito le agradece a María por su gentileza con los regalos consecutivos.

- Hoy día te tengo otro regalo – dice María.

- ¿Otro regalo? – muy extrañado responde Juanito.

- Si, espero que te guste como los otros dos.

Igual que los días anteriores, Juanito guarda el regalo en la mochila, espera la hora de salida, corre a su casa, llega a su casa, saca su llave, abre la puerta, sube las escaleras, llega a su cuarto, abre su mochila, saca el regalo pero en comparación de los días anteriores, esta vez era…

“¡Otro cristalito azul y de forma triangular! – se dice Juanito – que niña para más extraña regalando cristales azules, acaso nadie le abra enseñado el termino de la palabra regalo”.

Así semana tras semana, María le regalaba un cristalito azul a Juanito, de diferentes formas: Cuadrados, esféricos, triangulares, rectangulares, rombos, trapecios; una infinidad de formas para los dichosos cristalitos azules.

Hasta que un día Juanito, muy enojado, decide reclamarle a María el motivo por el cual le regala tanto cristalito azul.

- Juanito hoy día también te tengo otro regalo – dice María.

- ¿No me digas? – Sarcásticamente – ya pues dámelo.

Sin ningún tipo de recato abre el regalo en frente de María.

- ¡Otro cristalito azul!, María dime ¿por qué me das tanto cristalito azul?, tengo cristalitos de todas las formas y a cantidades, no sé qué hacer con todos ellos, ya me cansé de que me regalaras tanto cristal azul que no tiene ninguna utilidad.

María muy avergonzada y con los ojos llorosos responde:

- Pues si quieres saber el motivo, te lo voy a contar. Cuando yo era más pequeña hice un juramento, que el día en que me enamorara del primer hombre en mi vida le voy a regalar... - muy triste - "el cielo en pedacitos".

5 ago. 2009

CONVERSACIÓN SOBRE LA FRUSTRACIÓN

Conversando con buen amigo en el almuerzo resultó una charla muy interesante.

- ¿Y que es de la vida de Frank? – Le pregunté.

- Pues ahí, trabajando y puteando sin control – me responde con una sonrisa en los labios.

- ¿Cómo que puteando?, yo recuerdo que él tenía enamorada y estaba a punto de casarse.

- Pues sí, lo que sucede es que hace como cuatro meses, ella viajo a Panamá por una cuestión laboral, un mes después lo llamó y le dijo que estaba enamorada de otra persona - suspira indignado.

- ¡Ah no jodas! – le digo.

- Y ahora dice que está embarazada – con expresión de frustración, como si la desgracia fuera propia.

- ¡Mierda que pendeja!

- Siempre existe alguna persona que nos jode la vida.

- Tienes mucha razón – le respondo muy melancólico.

3 ago. 2009

AL OTRO LADO DE LA LLAMADA


[…] Hola Anthony, acaso no recuerdas que te dije que no me llamaras, que borraras mi número y que no me buscaras más, ¿qué es lo que quieres? […] ¿Como estoy? Después de todo lo que hemos hablado, me preguntas como estoy. […] ¿Tú y yo?, no existe nada entre tú y yo, así que por favor deja de jugar con mis sentimientos, que estoy cansada de todo esto. […] ¡No seas cínico!, está claro que no me quieres, ni quieres nada conmigo, por ese tipo de comentarios me pones de mal humor. […] Si realmente me aprecias, por qué te comportas como un perfecto idiota que parece que no tiene sentimientos, me sorprende realmente tu actitud. […] Tu mismo lo has dicho eres un patán, que a pesar de que está enamorado de otra persona me buscas y me dices que me quieres, cada día que pasa te odio más, ¡Eres un imbécil desconsiderado! […] Entonces demuéstramelo, dile a tu corazón que piense únicamente en mi, acaso te gustaría que te haga lo mismo. Por favor Anthony reacciona, ya no eres ningún niño para estar actuando de esa forma, o me quieres o no me quieres, es tan simple. […] Entonces está claro no me quieres, eso es lo que quieres decir, déjame en paz por favor que quiero dormir. […] Por qué me haces esto, por qué quieres llenarme de ilusiones, ¡Te odio! ¡Te odio! […] Como desearía nunca haberte conocido, nunca haberte llamado creyendo en una estúpida amistad que tuvimos. […] ¡Amarme!, si tú no piensas en nadie más que en ti mismo, como se te ocurre que me vas a amar, si lo único que buscaste es olvidarla a ella, querías sacarte el clavo con otro clavo. […] Estoy harta de todo esto, de tratar que me quieras, de tratar que me busques, que me necesites. Yo Tengo la solución para que no vuelvas a preocuparte por mí. […] No me vas a volver a ver nunca más, por lo mínimo no me vas a ver viva la próxima vez. […] Ahora quieres preocuparte por mí, nunca has hecho eso, me sorprendes. Dame un minuto, Déjame buscar algo […] ¡Tonterías!, pues son mis tonterías y punto. […] Ya es demasiado tarde Anthony. Como me hubiera gustado que me quisieras como yo te quiero. Chao, Te mando un beso. […] Hasta siempre Tony, nunca me olvides. Adiós. […]

29 jul. 2009

LA LLAMADA

Aló, Lucy te habla Anthony. […] pues te llamaba para preguntarte como estas. […] sé que estas enojada conmigo, pero quería saber que todo esté bien entre tú y yo. […] Entiéndeme por favor me gustas muchísimo y cada día estoy aprendiendo a quererte mucho más. […] Realmente no sé porque te enojas conmigo, lo único que hago es tratar de ser lo más sincero contigo y conmigo mismo. No comprendes lo mucho que significa que estés tú a mi lado. […] Si sé, que a veces me comporto como un patán, que no le importa nada, ni nadie. […] Te pido que me comprendas que la estoy olvidando. Te juro que ya no la amo. […] No puedes pedirle a mi corazón que no sienta esto lo que siente y que sienta lo que no siente. […] Tú eres una personita excelente, ten por seguro que enamorado de ti lo estoy y que mi corazón va terminar amándote como no tienes idea. […] Por favor no llores, te lo ruego me parte el alma, me siento como una persona detestable, por favor deja de llorar. […] No me digas eso que me siento culpable por ser sincero contigo, por querer amarte y por querer aprender amar nuevamente […] No Lucy, tú no eres ningún clavo, cuantos hombres estarían locamente enamorados de ti por tu belleza y sonrisa. Tú eres la persona que escogí para volver enamorarme, únicamente es eso. […] ¿Que dices? […] No digas eso por favor, ni siquiera lo pienses, no cometas ninguna locura […] ¿Qué estás haciendo? No hagas tonterías que podrías arrepentirte. […] Piensa las cosas antes de hacerlas, debes tener cabeza fría, yo solo te estoy pidiendo una oportunidad, pero si crees que esta demás, te juro que me voy a alejar de ti. […] Espérame voy para allá, no hagas nada por favor, sabes que me importas mucho […] ¡No cuelgues! Lucy… Lucy… ¡Aló! Lucy…

16 jul. 2009

LA REVISTA PORNO


Fue el año de 1998. Cursaba el tercer año de secundaria, si es que no me equivoco. Era la hora de recreo y por algún motivo, que realmente no recuerdo, conversaba con un compañero de clases al cual apodábamos “El Corcho” – al parecer por sus pocas habilidades motoras – sobre revistas pornográficas que habíamos visto.

Si existe los conocedores de animales, los conocedores de tipos de flores, los conocedores de moda, los conocedores de cualquier cosa, entonces, necesariamente existen los conocedores de revistas porno, en la cual mi compañero y yo éramos duchos con respecto al tema.

Hablábamos de cual o que revista era mejor, que modelos aparecieron en Playboy o en Penthouse o inclusive en Hustler, además de cual de las revistas baratas que vendían en el puesto de periódico era la más calentona. Era una conversación rica en conocimientos donde se debatía diferentes puntos de vista.

Le comenté – con tono de orgullo – que entre mis posesiones más preciosas tenia una revista de colección de Playboy en edición a blanco y negro, dando referencia a su antigüedad.

- Debe ser todo un trofeo para ti. Ya pues enséñame, quiero verla – con cara de cojudo.

- Estas huevon, ese tipo de cosas se ven en ocasiones únicas y especiales, así que no jodas – en son de sarcasmo al verle la cara de curioso que tenia.

- Te engríes por tu cochina revista. No seas malo, solo para darle una ojeada nada más.

Comienzo a reírme ante su frustración, por mi negativa de no querer mostrarle la revista. Trato de cambiar el tema de conversación, pero ya era difícil que su mente piense en otra cosa que no sea la dichosa revista.

- ¿Cuanto quieres por tu revista?

- ¡Que te pasa!, me estas pidiendo prácticamente que te venda mi alma – enojado por el ofrecimiento.

- Ya pues chato, te doy veinte mangos.

Cae sudor por mi frente al escuchar el precio, me imagino las diferentes cosas que podía comprar con ese dinero:

1. El último disco de los Red Hot Chili Paper, el Californication. Aunque no entendía ninguna palabra de lo que decían, no sé porque idiotamente me gustaba.

2.Veinte hamburguesas de un sol cada una, si al chavo le gustaban las tortas de jamón pues a mi me gustaban las Hamburguesas de Carne en la tía “Muerte Lenta”.

3. Ir al billar el que quedaba por mi casa y retar a jugar a quien se me ocurriera, debo confesar que era malísimo, me ganaban con una sola mano y con los ojos cerrados, pero era otro vicio juvenil.

Vuelvo a la realidad y veo al maldito judas que sigue esperando mi respuesta.

- ¡Ya te dije que no la vendo! – tratando de no demostrar mis ansias por el dinero.

- Te doy treinta y la última de Penthouse

Con ese ofrecimiento no me quedo más remedio en aceptar la propuesta y quedar en que al día siguiente le entregaría lo pactado.
(...)

Tal y como habíamos acordado hicimos el intercambio en el salón de clases, como si se tratara de algún tipo de negocio ilícito, muy discretamente. Ya con el dinero y la nueva revista en mi mano, la cual guarde en lo más secreto de mi mochila, me senté en la primera carpeta con la idea criminal de que los que se sientan adelante son los mongos que no se les puede ocurrir ese tipo de ideas, ni realizar ese tipo de cosas.

Por el otro lado el nuevo dueño de mi revista, no pudo aguantarse las ganas de mirar las pecaminosas páginas y desde la última carpeta de la fila, abre su nueva adquisición. Obviamente los demás compañeros de clases al darse cuenta del suceso, lo rodearon formando una evidente algarabía, para satisfacer su curiosidad con las imágenes inmorales.

De un momento a otro entra el profesor de turno se percata que ocurría algo extraño en el salón de clases.

- ¡Joven!, si usted, ¿que es lo que tiene ahí? – con una voz autoritaria

- ¡Nada profesor!, nada

- ¡Cómo que nada! – Acercando al culpable – ni se le vaya ocurrir moverse que lo jalo en el curso

Con clara impotencia el culpable, hizo lo que le indicaron, el profesor le quita la revista y se le nota la cara endemoniada por la ira (En un post anterior mencione que estudie en un colegio de Hermanos, por lo cual era doble culpa, imagínense que rezábamos todos los días).

- ¿A quien le pertenece esto?

¡No jodas!, técnicamente la revista ya no me pertenece, no creo que el Corcho rompa el código de hombres, de no ser soplón – Pienso mientras escucho el griterío de mi profesor, sin voltear a ver nada.

- ¡Pues! ¡Pues! – muy nervioso, mismo fiera acorralada en eminente muerte – de Anthony profesor.

Terminamos el Corcho y yo sentados en la Dirección conversando con el Hermano Director, sobre lo mucho que vamos a tener que hacer para ganarnos nuevamente el cielo y que por el momento ya estábamos destinados a un solo lugar: “El Infierno”.

8 jul. 2009

HOMBRES ASESINOS


Este es el quinto domingo consecutivo que lo visito, nunca pensé en estar envuelto en esta situación tan deprimente. Cada vez lo veo más flaco, ojeroso y sin ganas de seguir viviendo.

Pues si señores, de lo que estoy hablando es del amigo con el cual compartí muchas bribonadas desde muy pequeño, muchas conversaciones y una magnífica amistad; y que por haber cometido un horrendo crimen tiene como nueva morada “la cárcel”, sin pena, sin gloria y con el sufrimiento de sus amigos, padres y familia que ha dejado.

Para narrar lo sucedido, tendría que remontarme al año dos mil uno, año en que al parecer él era el hombre más afortunado del mundo, con una mujer que lo amaba y el recién nacimiento de su hija, que a pesar que no tenía donde caerse muerto, los padres de ambos se habían comprometido en ayudarlos en la manutención de la recién nacida.

Por cuestiones del destino y fundamentalmente por razones de estudio, teniendo en cuenta que recién terminamos el colegio, él y este humilde servidor, decidimos viajar a la ciudad de Trujillo para iniciar una fructosa vida de solteros, con la premisa de volver a nuestra ciudad natal, especialmente él por ella y por su hija que lo vieron partir con llantos e impotencia.

Él y yo no teníamos la intención de hacer una vida de estudio únicamente, en la nueva ciudad que nos acogía, pues comenzamos a frecuentar antros, burdeles y lugares donde no cualquier mojigato frecuentaba. Nuestra promesa inicial fue llevar una vida desenfrena de sexo, drogas y alcohol.

Pasaron los años y una noche llego con cara de espasmo. Me dijo:

- Puta mare Huevon, creo que me estoy enamorado de la Ruca con la que estoy trampeando.

Tras la carcajada inicial y al ver que lo que decía no era broma, le contesté que se dejara de joder, que tenía una esposa – para esa fecha ya estaba felizmente casado - y una hija, las cuales lo estaban esperando; y que todo lo que sucedía en esta ciudad se quedaba en está ciudad, que se dejara de estar pensando en ser toda la vida puto.

Siguieron pasando los meses, hasta que un día su esposa e hija, en una visita sorpresa, lo encontraron encamado con su nuevo romance. Fue un hecho desastroso para la vida de mi camarada – o tal vez lo fue para la vida de ellas.

Cuando me contó todos los hechos sucedidos, se notaba en su rostro facciones de frustración, arrepentimiento y resignación. Le pregunte:

- ¿Y ahora que vas a hacer?

Solo atinó a decirme que estaba sumamente arrepentido, pero que intentaría estar con este nuevo amor pasajero para que lo consuele, por que ella era imposible que lo perdone.

Pasaron unos meses más, sucedieron una serie de hechos desafortunados que marcaron la estabilidad emocional de él:

1. “la Ruca” lo dejó y regresó con su ex, pues decía que era el amor de su vida – realmente era un amor pasajero.

2. Se enteró que ella, decidió rehacer su vida y tenía nueva pareja.

3. Las drogas y el alcohol, que nos pareció una diversión al inicio, se descontrolaron. Era una Adicto de ambas.

4. Mando a la mierda los estudios, él decía que ya no tenía razón de ser.

Hable muchas veces con él, para que se rehaga y se olvidara de todo. En una oportunidad le dije, después de enterarme que intento cortarse las venas con un bisturí quirúrgico:

- ¡Imbecil! La próxima vez que intentes matarte, no te hagas arañones en las muñecas, húndete el bisturí y jálalo. ¡No me jodas!, en que mierda piensas, tienes una hija por quien velar, una familia que se preocupa por ti, amigos que creas o no te queremos.

A pesar de todas las mandadas al carajo, las limpias y psicólogos, él seguía obstinado en tratar de recuperar la vida que ya no le partencia, era profundamente deprimente verlo en ese estado.

Una noche trabajando hasta tarde, suena mi celular:

- ¡Alo! - escucho un llanto con voz de desesperación
- Puta mare, Anthony, la cague – reconocí la voz inmediatamente, era él.
- ¿Qué paso huevon? – le digo preocupado
- ¡Puta mare, ¡Puta mare, ¡Puta mare!
- ¿Qué tienes mierda?, tranquilízate y cuéntame que te pasa – supe en ese instante que algo malo había pasado
- Solo quiero decirte, que eres mi amigo y que pase lo que pase, siempre vamos a conservar nuestra amistad

Se escucha un sonido largo del celular en señal que había cortado la llamada.

Media hora más tarde, me llama un amigo en común, bastante perturbado, me dice que prenda la televisión y que después hablábamos, hago lo indicado y veo las noticias:

“Noticia de último minuto, horrendo asesinato en la ciudad de Cajamarca. Un hombre de 24 años mato presuntamente a su ex pareja y a su menor hija antes de incendiar la casa donde vivían estas últimas.

En el lugar está toda la policía local y hay un gran hermetismo sobre lo ocurrido, pero las características del hecho hacen suponer que fue un crimen pasional.

El sujeto, identificado con el nombre de *****, natural de esta ciudad, al parecer tenía más de un año de separación con su victima. Quienes los conocían no se imaginaron un desenlace dramático, pues incluso habían escuchado que está última se uniría, el mes venidero, en matrimonio”.
_

(...)

- ¡Ah! ¡ah! ¡ah! – bastante agitado, marco un número telefónico
- Que tal brother, ¿Como estas?
- Aquí pues jodido, en el lugar de siempre
- Solo llamé para verificar que estabas bien
- ¡Ándate a la mierda!, déjame dormir

Realmente nunca existió asesinato alguno, pero si un encierro:

“El Centro de Rehabilitación para Alcohólicos Anónimos”

2 jul. 2009

CONCHUDO MAN


Conchudo, dícese de la persona que sobrepasa la confianza otorgada. Individuo que no tiene vergüenza, que se vale de su astucia para aprovecharse de los demás y librarse de realizar actividades físicas.

Pensando un poco acerca de esta definición, llego a la conclusión que en algunas oportunidades he estado zambullido en esta situación, por mis hábitos de vida como por ejemplo:

- Nunca haber lavado ningún tipo de prenda, incluidos medias y calzoncillos. Si existiera la ropa interior reversible, tengan por seguro que sería un asiduo comprador.

- No tener la costumbre de lavar lo que utilizo. Coincidentemente, cerca mío hay dos tazas que en su interior se está desarrollando alguna especie de moho por la suciedad que se encuentran (espero que no me sea necesario utilizarlas porque sé que sería capaz de usarlas sin la necesidad de algún tipo de limpieza).

- No saber utilizar la plancha en beneficio de la ropa. El mayor atrevimiento por parte mía es intentar planchar las camisas pero notoriamente no lo hago bien. Algunas veces me han comentado que tengo la camisa ajada, mi respuesta clásica es: “Es el modelo de la camisa, ¡medio arrugada!”.

- Mi poca habilidad para la cocina. Sin exagerar, lo único que preparo sin ayuda son los huevos duros y eso que muchas veces no me quedan tan duros.

Cuando vivía con mis padres en infinidad de oportunidades intentaron enseñarme a realizar estas actividades pero siempre encontraba alguna escusa perfecta para salvarme: “Tengo que estudiar, hay examen mañana”, “¡Que frío!, creo que tengo fiebre”, “Me acaba de llamar mi profesor para ver lo del proyecto de ciencias, ¡Ya regreso!”.

Todo esto es perfecto, hasta el punto de no importarme por el simplemente hecho que es mi vida, pero ¿qué pasaría si la persona con la que sales te dice que eres un conchudo?

Conversaba con Lucy sobre nuestros defectos y virtudes:

- Dime Anthony, ¿qué defectos crees que tengo?, con cara de curiosidad y mirándome directamente a los ojos.

Totalmente cautivado por sus ojos, pensé en algunos defectos, pero como buen caballero que intento ser solo dije:

- La verdad, como recién nos estamos conociendo, no te encuentro muchos defectos. Hasta podría pensar que eres perfecta. Me voy a fijar más en ti para percibir tus defectos.

Punto para mí, me dije a mi mismo. Aún no había alcanzado la suficiente confianza para decirle sus defectillos. Le devuelvo la pregunta:

- ¿Y los míos?

- Bueno en realidad, tienes varios

Con cara de preocupación. Recién comenzamos a salir y ya se ha fijado en mis defectos que serán uno o dos, máximo tres.

- ¿De verdad? ¿Y cuáles son?

Trague saliva para escucharla y ahora con cara de diarrea.

- Te las voy a enumerar: uno, Eres impulsivo; dos, gruñón; tres, testarudo; cuatro, egocentrista; Cinco, jodido; seis, Haragán; pero lo que más me llama la atención en ti es que eres un Conchudo y sin vergüenza completo.
Con todos esos defectos que me menciono sentí que ella me conocía más que yo mismo.
Comencé a recordar dos hechos que me habían delatado frente a ella:
1. La oportunidad que me invito a comer a su casa. Me senté en su mueble, como manganzón, a ver la televisión mientras ella cocinaba.
“Lucy, ¿terminaste de cocinar? Es que tengo mucha hambre”
Con la mirada en la televisión y reclamando como amo y señor en casa ajena.
2. La vez que me llamó a mi celular y me dijo si podía ir a verla para desayunar, lo cual le conteste que estaba en mi cama con una pereza única y le propuse que mejor venga ella a verme. El resultado, es que llegó con el desayuno a mi casa.
En resumidas cuentas, los hombres nos comportamos como animales al tratar de conquistar a las mujeres. Se da el caso que cuando la fémina ha perdido el interés por nosotros, recién nos damos cuenta de nuestras actitudes frente a ellas.
Al parecer aún mi desencanto sigue siendo encanto para Lucy, espero que esto no cambie.

Les dejo un video que me dio risa de un Conchudo en un comercial Mexicano de Papas, espero que les guste.

26 jun. 2009

LA ERA DE LA CAVERNA


La Universidad es una institución de enseñanza superior, donde los alumnos obtienen conocimientos universales de diferentes materias y en el cual se obtiene un grado académico. Asimismo, la Universidad es el lugar donde se incentiva la investigación científica para desarrollar el conocimiento humano.

Tras el acontecimiento de cierto hecho se me ha venido la siguiente pregunta:

¿Por qué existen marcadas diferencias entre las Universidades del País?

Se escucha un sonido quejumbroso: “¡TIN!”, aquel puede significar, que el tarado de mi lado se volvió a caer o que acaba de llegar un nuevo correo electrónico. Corroboro la integridad de mí compañero e inmediatamente después me fijo en la computadora y me doy con la sorpresa que me había escrito Lucy, quien me garabateo:

Tony!! Me acompañas a las 6 a la U a ver mi nota??
y nos regresamos y te dejo en el centro de idiomas!!!
y yo sigo de frente!!!
te parece??????

En respuesta al mail le escribo que nos encontramos en la puerta de mi trabajo pero que esperaba no demorar mucho por que tenia un examen importante (realmente no tenia ningún tipo de examen, únicamente las clases aburridas de siempre, solo quise hacerme el interesante para impresionarla).

Tal y como habíamos quedado fuimos a su Universidad a recoger su nota. Ya en nuestro destino tuve que esperar mientras el profesor se animaba a darle su promedio.

Mientras tanto, decidí caminar a conocer la dichosa Universidad. Lo que encontré me desubicó de la realidad a la que yo había estado acostumbrado, teniendo en cuenta que estudie en una Universidad Pública.

Estos son algunos detalles que me llamaron la atención:

- Alumnos regados por los pasillos estudiando con sus Laptops. En la Universidad donde estudie a las justas conocíamos las computadoras y si las conocíamos era por que pagábamos por Internet en las afueras de la Universidad.

- Tableros electrónicos en diferentes puntos, anunciando una charla para todos los alumnos. ¿Donde quedó la pizarra y la tiza? Con ello se informaba en la entrada de la Universidad de algún evento.

- Televisores gigantes anunciando las noticias del día en CNN, con el clima incluido. Nosotros si nos enterábamos de alguna noticia eran por alguna radio vieja que un compañero solia andar y el clima, como hombres salvajes y conocedores, mirábamos al cielo para predecir el estado atmosférico del momento.

- Ascensores en edificios de cinco pisos. Recuerdo que las escaleras eran esenciales para movilizarnos y si te tocaba estudiar en el último piso estabas recontra jodido.

- Piletas para darle un aire vanguardista a sus estructuras. Nuestro máximo ornamento era una inche estatua, todo descuidada y cochina, de un personaje que realmente no recuerdo quien era.

- Un Banco dentro de la Universidad para hacer cualquier tipo de transferencia. En nuestro caso lo máximo que hubo fue un cajero automático del banco público, en la partes de las afueras de la Universidad y que nunca funcionaba.

- Cafetería en la cual se podía pagar con Visa o MasterCard. Ni hablar, en donde estudie la cafetería era lugar donde las moscas volaban y el mesero tenía cara de no haberse bañado por varios días.

- Salones con retroproyectores de última generación. Donde estudie los salones que tenían retroproyectores eran cerrados con rejas, por si algún ladronzuelo quisiera pasar a saludar, como si fuera una carcel.

Estos son algunas diferencias que recuerdo. Si todos pudiéramos tener este tipo de facilidades no existirían los países ricos, ni los pobres.

“¡Anthony! ¿Qué tienes? estas como perdido. Ya me dieron mi nota, ¡vámonos ya!”

“Yo Ser Anthony, Sentirme en era de Caverna, irnos”


23 jun. 2009

LA VAQUITA DEL ESTIÉRCOL DE ORO


La corrupción es la acción o efecto de corromper, es decir alterar o trastocar la forma de algo. En las organizaciones, especialmente en las públicas, es la práctica que consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores.

Actualmente el término corrupción es manipulado por gran parte de la sociedad para atribuir cierto hechos no aceptados moralmente por la misma, pero la gran mayoría de personas no nos damos cuenta de nuestros propios actos, que a pequeña o gran escala, termina siendo la misma corrupción.

Tal vez muchos me dirán, que lo actos corruptos en los que se clama por justicia por parte del pueblo, son actos que afectan a las masas y que los pequeños hechos malos no perjudican a muchas personas.

Tengo la convicción de que cada uno de nosotros se ha visto envuelto en algún tipo de suceso donde hemos participado directa o indirectamente en este mal.

Autoanalizándonos un poco, preguntémonos:

¿En que tipo de actos he participado donde la corrupción ha sido cómplice?

Hace algunos años atrás, uno de mis primeros centros laborales era una empresa pequeña pero con mucho movimiento económico, podríamos decir que era la gallina de huevos de oro de la industria pero para hacer más interesante el relato le diremos la vaca del estiércol de oro, por lo cual me sentía reconfortado por mi trabajo, ya que en esa temporada la empresa había obtenido sus mayores ventas desde el inicio de sus operaciones. No quiero decir que gracias a mi se dieron las ventas, por que no fue así. Ya me imagino yo tratando de vender a las vacas o tal vez el estiércol de estas, y ser proclamado el vendedor del mes.

Es aquí donde conozco a dos buenos amigos: Set y Sebastiani, en lo cuales nos vimos envueltos en un dilema moral por causa de la vaca del estiércol de oro.

Todo iba como viento en popa hasta que un día el Gerente de la vaca solicita hablar conmigo:

- Mira Anthony quiero se directo contigo en lo que vamos hablar
- ¡Dígame usted ¡

Con una expresión de desconcierto, por el hecho que muchas veces hablé con el grande de la vaca, pero nunca me dijo algo en ese tono de intriga.

- Tú sabes que nuestra Vaquita va creciendo cada día más y fruto de este crecimiento tenemos mucho más estiércol, pero existe un problema el cual me tiene muy preocupado…

Hasta ese momento no entendí nada de lo que intentaba decirme, por lo que solo afirmé sus comentarios con la cabeza.

- La cuestión es, mi querido Anthony, que los gravámenes del estiércol son muy altos y a mi parecer perdemos liquidez por culpa de ellos.

(Entiéndase liquidez por la capacidad de dinero que cuenta la empresa para afrontar sus deudas)

- Disculpe Sr. Vaca Grande de la Empresa, como puede decir usted que se pierde liquidez si lo que se paga por sus ganancias de estiércol es lo justamente legal y no puede dejar de pagar estos por simples suposiciones.

- Mira, no quiero ser ofensivo contigo pero simplemente no puedo pagar tanto, podría utilizar este dinero para invertir en algún otro negocio, así que por favor ve la forma en como pagar menos por nuestro estiércol, o sino conseguiré a alguien que si puede hacerlo.

Platicamos por mucho rato más, intenté por todos los medios que no se cometiera infracción alguna, le mostré casos donde se gozó de cárcel por motivos similares, pero ninguna de mis razones hizo que la vaca mayor cambiara de idea.

Muy mortificado por la conversación que acababa de tener, con unas ganas infernales de asesinar a cualquier vaca que se me cruzara en frente y de botar todo el estiércol a la basura, pensé en renunciar por motivos obvios, pero como mencioné en párrafos anteriores contaba con un equipo de trabajo por lo cual primero dispuse consultar con ellos, para saber sus comentarios con respecto al tema.

Mi equipo, tal como lo pensé, estuvo en contra de las ideas desatinadas de la gran vaca mayor, pero tampoco estaban dispuestos a seguir mi locura de renuncia, por motivos económicos; lo cual era razonablemente entendible.

Recomendamos evitar todo tipo de intento de fraude pero al parecer, la gerencia era reacia a que se ordeñara la vaca.

Tres meses después y sin ningún papel firmado por mi persona, que de validez a los actos realizados, conseguí nuevo trabajo; era hora de renovar y buscar una nueva vaquita que no de estiércol de oro.

Años después, supe que a la vaquita, la ordeñaron tanto, al encontrar tantas inconsistencias, apenas se podía poner en pie. Me dio tanta nostalgia por haber sido la primera empresa que quise.

15 jun. 2009

ANTOÑAN Y LOS TRES MOSQUETEROS (LOS AMIGOS DE SIEMPRE)


Se puede decir que no soy de las personas que se consideran que tienen un millón de amigos, pues a pesar de conocer a mucha gente, me siento menos solo rodeado de los buenos camaradas.

Transcurrido el tiempo, el espacio y la distancia, considero que tengo la suerte de tener amistades muy sólidas, donde tal vez la comunicación sea muy poca, pero siempre existe el gusto cuando encuentras a ese hermano que nunca olvidas. Un saludo casual al encontrarse dos amigos podría ser el siguiente:

“Habla maricón a los años que te dejas ver, ¿como estas?”
“Hola pues putito, muy bien por suerte, ¿Y a ti que tal te trata la vida?

He tenido amistades que se han fortalecido en muy poco tiempo y otras en las cuales son amistades de toda una vida, pero en ambas existe ese sentimiento mutuo y sincero que es la Amistad.
Pensando en todo esto me hago la pregunta:

¿Alguna vez pensaron en ser amigo de las personas que menos creías?

Cuarto año de secundaria, Antoñan por órdenes de la Dirección de su colegio tuvo que dejar su acostumbrado salón y mudarse al salón de los valerosos mosqueteros de Cristo Rey. Antoñan toma la noticia con mucho entusiasmo por que uno de sus sueños era convertirse en uno de estos bizarros, pues en ese tiempo era un gran honor y privilegio.

Al llegar, al salón todos los presentes lo ven con mucha extrañase y tratan de hacer caso omiso a su presencia. Es donde tiene su primer encuentro con los tres mosqueteros principales de Cristo Rey: Gianatos, Pollotos y Pepenis.

Gianatos, el mosquetero más pícaro, enamorador de toda la especie femenina, vivaz por naturaleza y el más entendido en cuestión de riñas.

Pollotos, mosquetero galante, educado y refinado, pero a pesar de estas características era el más fuerte de todos.

Pepenis, era el mosquetero más ingenioso y soñador de los tres, con ideas sacadas de los pelos, pero con mucha imaginación para librarse de los peligrosos problemas.

Pasaron lo días, Antoñan al verse intimidado por tantos mosqueteros es retado a duelo por Gianatos para medir fuerzas y saber cual era la escala que debía tener dentro de todos los mosqueteros.

Gianatos asiste con Pollotos y Pepenis al encuentro como sus padrinos, la disputa estaba a punto de realizarse y en el momento de que Gianatos y Antoñan tenian los puños desenvainado llegaron las huestes enemigas, los Soldados del Colegio San Ramón, los cuales tenían rivalidad con los mosqueteros de Cristo Rey. Antoñan dijo que era mosquetero de corazón y que les ayudaría a vencerlos. Llegaron a salir triunfadores en esta contienda a puño limpio. Cuando el Director se entero de esta hazaña los mando a llamar para expulsarlos por tres días (¡Maldito Director!).

Desde entonces se les veía a los cuatro siempre juntos, Antoñan fue admitido como mosquetero, pasaron los años y su amistad siempre ha sido sincera hasta las últimas consecuencias.


Tal vez, los hechos que cuento no sean tan exactos, pero lo que no queda en duda es la valiosa amistad que llegue a tener con estos personajes.

Como olvidar de las borracheras criminales, tomando Capitan Kid, Niccardi o el famoso “Tres Veinte” (Una Kola Real de sol veinte y dos soles de cañazo) donde tomábamos hasta que alguno le salga baba verde de la boca, mismo exorcista. Como dejar de lado estos recuerdos, si con ellos aprendí a fumar los cigarros Inca, Derby, Caribe y en las épocas de millonarios, Hamilton o Premier.

Recuerdo claramente a Pepenis en una de sus borracheras (debo poner en claro que en aquella época él no se desbandaba tanto como nosotros) cuando no sabia ni quien era y para reanimarlo, le eché un chorro de agua fría en la cabeza para que: o lo despierte por el frío o le de una hipotermia, lo que suceda primera. Lo peor de todo es que no sucedió ni el uno, ni el otro; lo único que atine a hacer es quitarle las llaves, abrir su puerta, echarlo dentro de su casa y que de ahí el mismo se las vea (éramos amigos pero no suicidas los padres se respetan, además que sus padres conocían a los míos).

Gianatos mi buen amigo Gianatos, traigo a mi memoria el día del baile de la corte donde terminó tan borracho que se encerró en el baño y no quiso salir hasta el final de la fiesta. Entre Pollotos y yo tuvimos que sacarlo, pero alguno de los dos tenia que sacrificarse en pro de sus pantalones, por eso admiro a Pollotos; envolvió su mano de papel higiénico y solo puedo decir que los pantalones de Gianatos terminaron tan limpios como llegaron.

Finalmente Pollotos, a pesar de que él era el más borrachín de todos, recuerdo la vez que, ebrios, tuve que llevar su cabeza en mi hombro, él llorando por su amor de ese momento, pero esto no tendría nada de extraordinario, solo hay que tomar en cuenta que mido un metro con sesenta y cinco (1.65 M) y él como un metro ochenta (1.80 M), imagínense la escena patética del grandulón llorando en los hombros del chato.

Gracias por todas las veces que desperté sano y salvo en mi cama, donde siempre me daban razón que alguno de ellos a pesar de la embriaguez que llevaban, se preocuparon por dejarme en mi casa.

Es cierto que a estas alturas de mi vida ya no estoy en esas andanzas bohemias como ellos, pero que bien se siente recordar y saber que siempre tuve una mano amiga junto a mí. A pesar de toda adversidad, de cualquier mujer y todo lo que se nos enfrento, seguimos siendo amigos.

Tengo varios amigos más que considero mucho y les quiero decir que siempre los tengo presente, gracias por darme a todos su amistad.


Buscando fotos para colgar, me di cuenta que existe una tendencia de crear albunes llamados: Juerguitas, Bombitas, Noche de tono, etc. Así que no me fue dificil conseguir algunas fotos.

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8 jun. 2009

MI INSATISFACCIÓN PERSONAL


La palabra satisfacción tiene como significado el cumplimiento de una sensación de deseo o gusto; en su forma natural se manifiesta cuando se satisface plenamente alguna necesidad del organismo humano. Su contraparte es la insatisfacción que sería por simple lógica la falta de satisfacción. Con este juego de palabras, combinamos este último vocablo con lo “Sexual”, perteneciente o relativo al Sexo, y obtenemos una desastrosa realidad “La Insatisfacción Sexual”.

Recibir y dar placer en una relación sexual es una sensación incomparable con otro tipo de placeres que ostenta actualmente el ser humano, pero ¿Qué sucede cuando en una relación existe la ingrata señora de la insatisfacción sexual?

Era una noche de invierno, con el frío penetrante y húmedo que gozaba la ciudad; tenía compañía, era la noche perfecta: la música romántica, la necesidad de calor corporal de ambos, las velas para dar luz tenue al ambiente y por último el aroma a claveles que emana los inciensos.

Después del primer encuentro estaba gustosamente en mí cama creyéndome merecedor de cortar rabo y orejas por tan buena faena de esa noche, en mi mente escuchaba a un comentarista imaginario que decía:

“El torero Anthony ha cortado cinco orejas y un rabo en una noche friolenta en la que lidió siete encuentros en solitario en la Feria de la “Pasión eres Tú”, con todas las entradas vendidas. Ésta ha sido la corrida más importante de la historia de nuestro respetado torero. Nunca antes, torero alguno se había enfrentado a siete encuentros de esta naturaleza.

Con oreja en el primero, el matador anticipó que no quería defraudar en casa y tras silencio en el segundo, cortó las dos orejas en una faena lenta.

Tras el silencio del cuarto y con el aplauso del quinto, el sexto le supo a poco y se aceptó su petición de lidiar un encuentro de reserva, que le abrió las puertas a ser recordado por siempre”.
Aletargado en mi sueño me doy cuenta de las facciones del rostro de ella, tengo la sensación que me quiere decir algo pero que no se anima:

- ¿Qué pasa?
- Nada, solo que…
- Me parece o quieres decir algo
- Bueno, si te digo no lo vas a tomar a mal ¿cierto?

Con cierta arrogancia y creedor de que no podía reclamarme nada, por la noche que estábamos pasando.

- No te preocupes, dime lo que quieras
- Bueno es que estoy pensando que eres muy malo para esto, no siento nada…

Fue un duro golpe para mi hombría, era como si me hubieran clavado un puñal en el corazón. Solo pensé en ese momento ¡Au!

No supe que decir mientras ella me explicaba sobre el porque de su no sensación y que cosas podía hacer yo para mejorar, mientras tanto recordaba las épocas en que alguna vez me dijeron que era un Dios en el Sexo y me preguntaba ¿Donde esta este supuesto Dios?, que tal vez era un Dios para algunas y un Plebeyo inservible para otras.

Estaba completamente anonadado, no podía creer lo que me habían dicho, todo el romanticismo inicial se convirtió en un cuarto oscuro y aburrido.

Trate de hacer algunos intentos más para que mi nombre no se vea manchado por tan espantosa marca, como si tuviera en la frente la maldición de Caín, pero el agobio fue más fuerte.
Imagínense tener tatuado una inscripción que diga “Pésimo en la cama” caminas por la calle, te miran y se ríen como descosidos en tu cara.

Como hombre puedes ser malo en cualquier cosa, pero no puedes ser malo para causarle placer a alguien, definitivamente en el reglamento con el cual naces bajo el brazo de cómo ser hombre no existe la definición “Malo en la cama”.

Tanto es el peso que recae sobre todos los hombres por la explotación del machismo en la sociedad, por lo que este tipo de cosas no te pueden suceder. Las ideas que se conciben en la sociedad es que si no tienes buena actuación en el escenario y buen desenvolvimiento, por ahí que tu mujer puede encontrar a alguien que si lo haga bien y:

1. O te dejan por ser pésimo en la cuestión sexual.
2. O te hacen cornudo por que no tienen el valor de dejarte o de dejar toda la seguridad que les puedes brindar.

Todo esto me hace recordar la escena de una película que se llama “Mi novia Polly” la historia trata de una pareja de recién casados que aparentemente estaban enamorados pero que en su Luna de Miel deciden que la Esposa vaya a una clase de buceo con un musculoso instructor francés, mientras él preparaba una sorpresa para ella, se despiden jurándose amor eterno y diciéndose cuanto se amaban. Al volver el esposo la encuentra a ella en la cama haciéndolo con el francés.

No sé, pensando un poco, tal vez realmente la esposa amaba al esposo pero no se complementaban en lo sexual, no la satisfacía por lo que decidió abandonarlo, bueno inicialmente por que después ella intenta que lo perdone para disfrutar del departamento que él había comprado para los dos.

Es casi el mismo escenario cuando tu pareja te pide el famoso “Vamos a darnos un tiempo”, lo que realmente significa es:

“Estoy caliente, quiero divertirme con otros u otras, y cuando se me baje la calentura vuelvo contigo para seguir como si nada hubiera pasado”.

Conclusión, el sexo es muy importante para que una relación funcione, por eso he decidido dos cosas:

1. Ir a un médico y hacerme un chequeo por que ya no tengo 16 años, inicio de mi vida sexual, por esta razón no gozo del mismo rendimiento de aquel entonces.
2. Investigar más sobre el sexo tántrico, puede ser una opción para este pequeño problema.

Por último, lo único que deseo en estos momentos es encontrar a esta agresora de egos personales y hacerlo hasta que pida perdón por tal rebeldía.

1 jun. 2009

YO NO QUIERO A ANTHONY


Debo confesar que a lo largo de mi existencia he tenido diferentes sobrenombres, muchos muy simpáticos y otros un tanto odiosos. El presente post no se trata de una apología de todos aquellos apelativos que se desarrollaron en torno de mi ser, como por ejemplo “Guillermin”, en honor al amigo de los Pitufos que andaba en una cabra; “Principito”, por el personaje de Antoine de Saint-Exupéry por andar siempre despeinado y por ser bajito; “Chato”, obviamente por mi estatura; “Cabezón”, desagradable a mi parecer; “Selvático”, dicen que por que andaba enamorando a una niña de la selva, lo cual declaro públicamente que no era cierto; entre muchos más. Este Post no se refiere a todo lo antes mencionado sino particularmente a un sobrenombre que aunque nadie me lo ha dicho directamente, siempre las personas conocidas o no conocidas, me lo hacen recordar en todo momento, este dichoso sobrenombre es “Anthony”.

Salía del Gimnasio después de mi rutina diaria de ejercicio – en consecuencia de mi última gran idea de bajar de peso y de verme como Arnold Schwarzenegger – me despedía de la gente de alrededor, es donde la instructora me dice:

- Nos vemos “Anthony”, con voz tierna y burlona en el vocablo Anthony.

- Nos vemos preciosa, Le respondí con risa hipócrita y cara de pocos amigos.

En esos momentos sentí unas ganas demoníacas de convertirme en el asesino del Martillo o ser Jack el Destripador ante esta Mujer, pero sus encantos físicos hicieron que mis ideas absurdas se volvieran en pensamientos pecaminosos.

Tal vez se preguntaran “De que está hablando este pelele”, pues bien me refiero, a un personaje llamado “Anthony” de un anime japonés, “Candy Candy”, donde se cuenta la historia de una niña y sus melodramas amorosos. Es adecuado mencionar que a mi parecer esta Inocente niña “Candy”, no tenia nada de inocente pues vivía enamorando a tutilimundi, donde todos los personajes del anime se la querían levantar.

Realmente el hecho de que Candy sea una santa o no, no es de mi incumbencia, es más por mi que se acueste con todos los personajes de su serie, con los Caballeros del Zodiaco, con lo Súper Campeones, con los de Dragón Ball y con los que le de la gana.

Mi incomodidad viene como ya lo dije anteriormente por el personaje “Anthony”, el amor de Candy en su adolescencia, el que le gustaba cultivar rosas; ¡si ese mismo!

Díganme que hombre que se respeta en el universo se le ocurriría como hobby cultivar rosas, por poco más faltaba que le gustara también la repostería y la cosmetología.

Salí del gimnasio y reflexiono en el porque mi madre me puso este nombre, tal vez por que era fanática de esta serie y en honor a la muerte de “Anthony” y las muchas lagrimas que derramo al ver a tal imberbe caer del caballo, tuvo la brillante idea para recordar siempre al caído en batalla, algo así como una placa recordatoria, nombrar a su primogénito, al heredero, como "Anthony".

- Buenas Tardes Señor
- Buenas Tardes Sr. Anthony, dígame usted por que quiere pertenecer a nuestra empresa.
- He investigado sobre el rubro de la empresa y …
- Se ha dado cuenta que su nombre es idéntico a un dibujo que se llamaba Candy…

Recuerdo claramente esta escena donde en una entrevista de trabajo, el Gerente con el cual estaba conversando se puso a hablar de esta serie, la entrevista se fue al tacho, obviamente perdí seriedad en el momento inicial; logre conseguir el puesto pero renuncie a los dos meses, definitivamente no iba a conservar un trabajo el cual tal vez me lo habían dado por tener un nombre de un personaje de dibujos, mi pundonor era primero que cualquier trabajo de pacotilla.

A mi parecer, las personas no recuerdan mi nombre por mi personalidad arrolladora y encanto natural (Bueno eso es lo que me intento creer), sino por que existe un ente más grande atrás mió que nunca se va a alejar, un ente llamado Candy, es un estigma que siempre llevo dibujado en mi ser.

Este reclamo oficial no es por nada, tengo una lista de peticiones para los creadores de esta serie y espero tener pronta respuesta:

1. Que se rehaga completamente la serie de Candy y que al personaje de Anthony, le cambien el nombre por “Zandalio” o “Toribio”.

2. Si la petición anterior es desestimada, que “Anthony” en lugar de cultivar rosas, que sea fanático de algún deporte extremo.

3. Que cuando la popular Candy diga el nombre de “Anthony” no lo haga con el conocido tono cursi de “Annthonnyyyyy" sino le podría decir “Papi”, “Macho Poder” o algún apelativo similar, donde ratifique la hombría de este personaje.

4. Que el Poderoso Personaje de Anthony no muera en la serie pero si los creadores juzgan necesario su muerte, pues que no muera por culpa de un caballo, que muera cayéndose de su Harley por hacer una pirueta fantástica al tratar de sorprende a Candy.

5. Que “Anthony” se levante a todas los personajes femeninos del anime a Candy, Annie, a una tal Patricia, a Eliza, a la Hermana María, hasta puede ser a la Señorita Pony, es decir que no haga distinción de color, razón, ni religión.

6. Por último, que “Anthony” conozca a “Terry” y haga prevalecer su fuerza y dignidad propinándole tremenda tunda para que aprenda a no meterse con alguna de sus mujeres.

Esperando pronta respuesta de los creadores me despido.

Para finalizar el post, imagínense que mi hermana me comento que conocía a un amigo que se llamaba “Anthony Terry”, que inconciente sus padres definitivamente.

24 may. 2009

PLEITISTA POR NATURALEZA


En muchas oportunidades he pensado que pasaría si me encontrara en una situación donde mi integridad física estuviera en peligro, es decir, si estuviera inmerso directamente en una pelea. Varias veces he tenido ideas disparatadas, como por ejemplo ser un Street Fighter (peleador callejero) y patear traseros a diestra y siniestra, pero acéptemelos soy un verdadero perdedor en cuanto a esto se trata, moriría del miedo si tuviera que pelear con algún hombre, es más también tendría pánico si se tratara de una mujer.

Pero esta condición de avestruz, de esconder la cabeza cuando se siente peligro, no siempre ha sido así, en algún momento de mi vida era una de los muchachos más respetados de mi entorno por tener la fama de peleador y busca bullas, pero lo que nunca supieron todos los que me rodeaban es cuál fue la verdad de los hechos para ganar esta popularidad.

Era el año de 1997, año en el que estaba cursando el segundo de secundaria en el colegio “Cristo Rey”, institución dominada en su entereza por la Hermandad Marista; en esa época conocí al “Gringo”, compañero de clases y un verdadero vago en cuestión de riñas, era él el que me incentivaba a tratar de buscar alguna pelea. “Tienes que ganarte el respeto de los demás”, me decía; yo era reacio a encontrar un contendiente solo por ganarme un supuesto respeto.

Hasta el día en que se armó la grande con “El Cholo”, muchacho extremadamente alto y robusto que gozaba de cierto respeto en el colegio por propinar tundas a compañeros escuálidos y pequeños, como la que gozaba mi persona en ese entonces.

“Cholo dice el chatito de allá que no le puedes rendir ni un raund, que mientras más alto eres más fuerte lloras”

“Listo chato dice que a la hora de recreo se encuentran en el salón para que te patee mismo pelota”

Le reclamé y le dije que no quería pelear, especialmente con ese animal, que seguramente me mataría a golpes y que si quería buscarme una pelea mejor hubiera sido con “El Bolsa”, muchacho que creíamos que sufría de síndrome de Down; a pesar de todos mis reclamos la contienda ya estaba propuesta.

En el salón de clases pensaba en la forma de pedir disculpas a mi opositor sin perder la poca hombría que me quedaba hasta entonces. Miraba el reloj minuto a minuto, escuchaba el tic tac tic tac, llegue a imaginar que escuchaba “Muerto estas Muerto estas”, imaginé también tener un reloj que parara el tiempo para que la maléfica hora del recreo no llegara nunca y poder escapar de la tremenda golpiza que seguramente me iban a dar.

Comencé a rogar a Dios que sucediera cualquier cosa que me librara de tremendo problema, esperaba que mi mamá llamara al colegio para que me den permiso de salida aduciendo que el abuelito del papá del tío de mi vecino había muerto por lo cual tenía que ir apoyar moralmente en tan fatídico suceso (¡si, como no!) , rogué que haya un terremoto en la escala de Richter nivel 10, (La que está estimada para el choque de un meteorito rocoso de 2 km de diámetro que impacte a 25 km/s) y así poder escabullirme entre los heridos para que más tarde yo no sea el fracturado; o por último esperaba que al “Cholo” le diera una diarrea tan fuerte la cual lo tendrían que mandar a su casa y por consecuencia de esto perdiera la memoria, así todo el problema quedaría en el olvido.

¡Ringgggggggg!

Está de más decir que nada de esto último sucedió.
El profesor sale del salón, algunos compañeros también lo hacen y muchos “Misteriosamente” se quedan, “El Negro” (es evidente el porqué del sobrenombre) se autoproclama campana, espera que el profesor esté a una distancia adecuada y grita:

“¡YA SE FUEE!”

Todos los espectadores mueven las carpetas y hacen un cuadrilátero imaginario y comienzan a exclamar:

“PELEA, PELEA...”

En ese momento había mucha gente para arrodillarme a rogar por mi vida, por lo cual sin más remedio, con el cuerpo temblando, me dispuse a sacrificar mi vida por las causas comunes de los indefensos y oprimidos, de la masa minoritaria que éramos: “Los Chatos”.

En el medio del campo de batalla, lo primero que se me ocurrió fue bailarlo y asustarlo con mi técnica de Bruce Lee (si, esa la de los gritos desesperados y movimientos extraños), pero al parecer esto no estaba funcionando por que el forajido comenzó a perseguirme mientras yo retrocedía y retrocedía. Pasaron los minutos (solo tenía que aguantar 15 minutos que duraba el recreo), todo iba bien sin ningún golpe hasta que llegó a amarrarme del cuello y comenzó a golpearme directamente en la cabeza, golpe tras golpe…

Solo esperaba que sucediera un milagro o que terminara el recreo, lo que ocurriera primero.

Casi agonizando en mi intento desesperado de liberarme, suena en mi mente la canción “Eye of the Tiger” esa la de Rocky…
Ahí les dejo un videito para que vean lo que senti en ese momento:


Por reacción de autodefensa, levante un puño y le di un par de golpes directo al rostro; fue un momento glorioso para todos los vapuleados del colegio, era un sentir compartido, casi escuche las gritos y aplausos del público a mi favor al presenciar la escena.

La batalla terminó en mi caso con un dolor de cabeza terrible y él con un labio sangrando.

Muchos dijeron que había tenido mucha suerte, otros comentaron que era yo quien había salido vencedor de la pelea y otros más contaron por varios años la historia del David y Goliat moderna.

20 may. 2009

LOS HOMBRES TAMBIÉN SON CELOSOS Y LLORONES

En muchas oportunidades he sentido celos de mi pareja, por diferentes razones y le he reclamado con algunas expresiones como estas: “¿Por que te has puesto ese polo tan chiquito?, ¡Se te ve el alma!”, “No me digas, ¡tu amigo del trabajo!”, “y tú ¿Como sabes que tiene enamorada?”.

Es cierto que todos sentimos esa necesidad de exclusividad y de ser insuperables, pero cada vez que aparece un tercero en una relación, provoca la sensación de pérdida de esa exclusividad, por lo cual aparecen: “Los celos”.

Podemos decir que los celos en cierta medida, son necesarios y pueden causar cierto halago hacia la persona amada; pero, ¿Que pasa cuando los celos son incontrolables y enfermizos?

Era aproximadamente las 10 de la noche, estaba buscando en la televisión la serie animada “Padre de Familia”, la cual había leído que estrenaban la novena temporada, por lo que me dio curiosidad verla. Mi amiga Lucy me llama al celular:

“Anthony, hazme un favor puedes venir a verme. Tengo un problema. Estoy en plaza San Miguel. Es urgente”

Me causo mucha inquietud, solo le pregunté si estaba bien. Ella me responde “solo ven rápido“. Lo único que atine en decirle fue “no te muevas, en unos minutos estoy allí”. Preocupado salgo inmediatamente a tomar taxi, la primera idea que se me viene a la mente es “¿Que le abra hecho el imbecil de su enamorado?”

Llego a Plaza y la encuentro sentada, con evidencias de llanto en su rostro. En el momento que me ve, corre hacia mí, me rodea con sus brazos y se echa a llorar.

“No sé si te he contado, pero ya no estoy con Jean. Le he dicho que ya no lo amo, pero no le importa y me esta acosando constantemente, ya no se que hacer. Hace rato fue a mi trabajo, llego con un ramo de flores y me negué a recibirlas. Se molesto mucho y quiso que subiera a un taxi con él a la fuerza. Por suerte el vigilante de la empresa se dio cuenta y le dijo que se retirara. Estoy muy asustada amigo”.

Le digo que vayamos a su casa, que la iba a acompañar hasta que le pase el pánico. Tomamos un taxi y al llegar a su puerta ella me dice: “No mires ahora, pero Jean esta sentado en el parque de frente”, siento una sensación de escalofrío que recorre todo mi cuerpo.

Jean se da cuenta de nuestra presencia y comienza a acercarse. Mi sorpresa es grande al notar que en las manos tenia dos botellas Twist off (Botella de cerveza de 355 ml), las cuales pensé que podía usar como arma en contra mia; en su rostro se notaba claramente la ira que emanaba su ser y lo peor de todo, es que al parecer esa furia era por mi persona. Estaba seguro que él quería reventarme por estar con su enamorada en ese momento. A cada paso que daba, me imagino los diferentes avatares que podría realizar para enfrentarme a este manganzón:

a. Me acuerdo las clases de Karate que recibí a los ocho años. Pensé meterle mi famoso puñete de Karateka, que por cierto, nunca me funciono cuando entrenaba. Ahora que pienso fríamente, mi Sensei me decía que mi especialidad era el Kata, que es una especie de movimientos unipersonales de karate, como si estuvieras bailando, nada varonil para mi gusto; además, me decia que no se me vaya a ocurrir enfrentarme a nadie, por que las veces que lo intenté hasta las niñas de cinturón blanco de mi clase me vencían.

b. Recordé que uno de mis programas favoritos en la televisión en una época fue la lucha libre, me imaginé meterle una lanza (golpe del hombro contra el estomago) y terminarlo con una llave rompe cuellos, tal y como lo hacia el Undertaker (Uno de mis luchadores favoritos).


c. Otra alternativa que imaginé, fue que en el momento que me lanzara la botella, me arquearía mismo Matrix para esquivar el botellazo, saltar y en el aire propinarle una patada directo en el pecho.



d. Pensé también, que cuando se me acercara, le podría meter un cabezazo, mismo Zidane, para ponerlo alerta de que no iba ser fácil derrotarme. Abandone esta idea, al darme cuenta de la gran diferencia de tamaños que existía, solo que haya querido matarlo de cabezazos en los testículos.


El momento de la verdad llegó, se acercó a nosotros y en lugar de que sucediera lo que me había imaginado, el comenzó a rogarle a Lucy, de que no lo dejara, que estaba profundamente enamorado de ella y que lo perdonara por lo idiota que se había portado, sus lagrimas comenzaron a brotar y lloró como un niño. Fue una escena patética.

Semanas después Lucy me contó que no volvió con Jean, que todo lo que ella sentía por él, se había terminado.

Finalmente, como creo que ya no tengo novia, voy a invitar a salir a Lucy, sin preocuparme de novios celosos, ni llorones.