23 ago. 2009

EL HOMBRE METRALLETA CONTRA EL BAÑO PRESTADO


Siempre he pensado que no hay mejor lugar para ir al baño que el propio. Ocupar tu propio baño es algo tan grandioso y delicioso, por el simple hecho que no existe restricciones, ni inhibiciones para hacer lo que debes hacer. Es donde puedes dar conciertos sinfónicos sin que nadie te diga nada o puedes estar en él cuanto se te de la regalada gana.

Pero ¿qué sucedería si no tienes a tu disposición tu baño y tienes que ir a un baño ajeno?

Para comenzar mi historia, contaré que en el lugar donde laboro me han asignado a un cliente por lo cual tengo que estar en sus oficinas.

Estaba entrando nuevamente a las oficinas del cliente después de almorzar un rico pollo con pallares y se me viene a la cabeza ir al baño, el cual hasta el momento no conocía, para lavarme los dientes.

- Que rico es lavarse los dientes – pienso mientras veo el wáter – no tengo ganas de descargar pero que tal si más tarde el trabajo se acumula y me vienen las ganas, voy a aprovechar ahorita para ahorrar tiempo.

Tal y como lo había pensado, me bajo los pantalones y me pongo a realizar esa dura tarea. Andaba pensando en todas la cosas que tenía que hacer durante toda la tarde, mientras botaba todos los pallares que había comido.

- Los placeres más ricos de la vida son comer, dormir, el sexo y definitivamente cagar – pienso nuevamente, al coger el papel para limpiar las evidencias de los hechos.

Me lavo las manos, me miro al espejo y pienso en lo bien que me queda el nuevo corte de cabello. Agarro la manija para salir de los servicios…

- ¡Olvidé correr el baño! – pienso mientras regreso a jalar la cadena.

Se forma un remolino mientras veo como se va parte de mí por el inodoro pero por alguna razón estos pedacitos se niegan en irse y se quedan a pesar de que el agua ya había dejado de correr.

- ¡No jodan! Ahora no me pueden hacerme esto, saben que estoy en un cliente muy importante, no me van a hacer pasar esta tremenda vergüenza – les digo como si tuvieran vida propia.

Por el nerviosismo y la vergüenza que estaba sintiendo, me imagino que es lo que estos mojones me respondían:

- Pues no Anthony, no nos vamos a ir – responde uno.

- Somos prácticamente tu hijos por qué quieres deshacerte de nosotros, acaso te hubiera gustado que tu mamá al ver lo feo que eras al nacer hubiera jalado la cadena así como así – me dice otro.

Jalo nuevamente la cadena después de haber esperado un rato para que se llene el tanque y nuevamente estos niegas a irse por el desagüe.

Con cara de terror escucho la manija de la puerta, como si alguien quisiera entrar. “Quien está en el baño”, se escucha una voz que le pregunta a alguien.

Quince minutos después y con más de quince jaladas a la cadena, los amigos indeseables seguían flotando y prácticamente riéndose de mi desgracia.

- Ya me cansé, ahora si se fregaron, ustedes se van aunque tenga que meterlos con mis propias manos por el wáter.

Me quito el saco y la corbata, me remango la camisa, diviso alrededor del cuarto en busca de algo que me pueda ayudar y encuentro la escobilla limpia baños.

Jalo una vez más la cadena e inicio la aventura de hacer pasar el baño ayudado con una escobilla, empujón tras empujón en una lucha encarnizada del hombre contra la naturaleza.

El resultado fue peor que el comienzo, ahora tenía un licuado de excremento en el wáter y una escobilla llena de mierda.

La manija suena varias veces, estaba resignado a la vergüenza me imaginaba lo que la gente diría cuando me viera pasar:

“Mira allá va el cagón, el que tiene el culo de metralleta”

Al borde de las lágrimas estaba a punto a salir a enfrentar la triste realidad, de pronto una luz dentro de tanta oscuridad, me viene una idea…

- ¡Un momento! – me digo – nadie me ha visto entrar entonces puedo salir de esta, si nadie me ve salir.

Abro la puerta con mucho cuidado y de reojo veo hacia afuera. No diviso a nadie en el camino y salgo prácticamente corriendo hasta mi escritorio sin que nadie se dé cuenta.

Lo que supe después es que el conserje estaba renegando por lo que tuvo que limpiar en el baño, lo que yo lógicamente me sorprendí en el momento que me contaron.

De todo esto he sacado dos conclusiones:

1. Nunca pero nunca, coman pallares si es que no están en la comodidad de su casa y especialmente en la comodidad de su baño.

2. Y por último, piensen mucho antes de entrar a un baño ajeno y de las consecuencias que puede traer su relación con el propietario de este mismo.

16 comentarios:

  1. Jajajajajajaja.... me he reido mucho pero cuando se está en una situación así lo menos que se te ocurre es tomártelo a risa, jajajaja...
    Muuuuuacks!

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  2. pucha a quien no le pasado lo del baño ajeno!!
    Bastante escatologico!! jajaja
    Un abrazo!!

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  3. pucha q abras sudado.
    siempre diviso un baño público, eso de ir a baños del lugar donde estas es peligroso o no hay papel, o no pasa o se atora y nos jodimos.

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  4. Jajaja. He pasado el finde en casa de un conocido porque eran las fiestas de su ciudad. La verdad es que cuando llegué a casa esta tarde estaba en la ducha y estaba pensando: que gusto volver a estar en mi baño, aunque sea viejo y necesite reforma estoy más a gusto que en el baño chulo de mi conocido.

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  5. Haaaaaaaaaa..
    Jajajaja..
    Que risas.. es que me parto contigo..
    De verdad!! jajaja..
    Y tienes razon en algo, nada el baño de nuestra casa.
    Que estes bien.
    Abrazos.

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  6. jajaja

    muy buena historia, no paro de reir

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  7. ¡cha-le! mira que muchacho tan disimulado jeje

    ¡bravo ilusionista!

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  8. Amigo esta vez me confirmaste mas tu homosexualidad como te va a gustar mas cagar ke el sexo, creo ke tienes problemas o una fijacion de sentir placer por tu parte posterior ya sabes lo ke yo opino de eso y algun psicologo tb jeje

    cuidate besos

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  9. De todo podemos sacar experiencias, Anthony, pero ese aprendizaje a veces es muy duro :)

    Un beso.

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  10. sabias palabras, querido toño, muy sabias.
    http://nosoncronicas.blogspot.com

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  11. Oh Dear God... cosas que pasan no? pero ya uno aprende a no volver a hacerlo y aguantarse hasta llegar a casa =)

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  12. Jaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!
    Lo que cuentas me trajo a la mente varias escenas de mi pasado, jajajajaja

    Y es que nuestro water es NUESTRO water, porque ya conoce tu poto, ya conoce tus olores y colores, para qué más?

    Por ahí leí algo que es muy cierto, cuando no estamos en nuestros aposentos, es mejor siempre verificar si hay un baño público cerca, porque estos roches son espantosos jajaja

    Muy buen post.

    Un abrazo.

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  13. Te comprendo Hermano Cagon, haz narrado mi historia :( caballero no mas andate a cagar a Metro jajajajaja

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  14. Jajajajaja

    "Historias de baños"...

    Muy buena

    xD

    Saludos.

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  15. JAAA siempre me cuentan esas historias pero felizmente nunca me ha pasado a mi.. FELIZMENTE

    LACHATA

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  16. Caramba!!
    que tal historia eh :S


    bsos de esposa primeriza y Recién casada

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