
Compañero de trabajo me comenta entre risas y soberbía sobre el concierto que pronto se dará:
- Hombre que se respeta, no iría al concierto de Arjona.
- ¡Claro está! son mariconas – respondo rapidamente y con aire de machista.
- Esas canciones sentimentales son para fresitas.
(...)
Odio confesar que estoy pensando seriamente irrespetarme.