
¿Por qué es tan difícil para las mujeres hablar sobre su no virginidad?
Esta pregunta recorre mis pensamientos en estos momentos...
¿Por qué si es que admiten esta situación, cada vez que se toca el tema hacen lo imposible para que la conversación no gire en torno a ellas?.
Andaba fisgoneando en el Blog de una amiga donde descubrí relatos de encuentro fugaces que ella había tenido con alguna pareja del momento, me sorprendió lo que leí y me puso ciertamente incomodo por el hecho que es una persona cercana. A pesar de ello, debo confesar que la lectura no me pareció tan aburrida y ciertamente me gusto.
Bajo el efecto de mi vanidad de Cristóbal Colon, se me ocurrió la grandiosa idea de escribirle a su correo, el que lee cada minuto del día, con la finalidad de que sepa que había leído su Blog y sus pecaminosos encuentros.
Minutos más tarde el sonido del celular me alertó del eminente peligro que se venia:
- Por que mierda andas revisando mis cosas privadas y buscando sobre mi vida
- No, lo que pasa es que encontré tu Blog de casualidad
Vil mentira, había buscado su blog a través de Google.
- Tu si que te pasaste, una ya no puede confiar en nadie
- Lo siento, no quise que te incomodaras de esa forma
- No vuelvas a hacer estupideces, ya me malograste el día, me siento muy enojada y avergonzada
No sabia que decir…
- De verdad que lo siento
En ese momento con todos los gritos que escuche sentí cierto placer insano por haber leído el Blog.
- Otro día hablamos cuando se me pase la cólera, Chao
No dejo ni siquiera que me despidiera y me colgó.
Hace varios días que no se de ella, está de más decir que sigue enojada conmigo por leer su Blog “Público” y enterarme de sus cuestiones intimas.
Lo que he aprendido son dos cosas: Primero, cuando descubra una curiosidad de alguna mujer no correré a contárselo, especialmente a ella misma. Segundo, nunca pero nunca, mencionare directamente sobre el estatus de la no virginidad de las mujeres, que al parecer es una verdad incomoda para ellas.
En estos momentos, tengo unas ganas de leer por décima vez ese dichoso Blog y después escribir el décimo mail pidiendo disculpas.
Esta pregunta recorre mis pensamientos en estos momentos...
¿Por qué si es que admiten esta situación, cada vez que se toca el tema hacen lo imposible para que la conversación no gire en torno a ellas?.
Andaba fisgoneando en el Blog de una amiga donde descubrí relatos de encuentro fugaces que ella había tenido con alguna pareja del momento, me sorprendió lo que leí y me puso ciertamente incomodo por el hecho que es una persona cercana. A pesar de ello, debo confesar que la lectura no me pareció tan aburrida y ciertamente me gusto.
Bajo el efecto de mi vanidad de Cristóbal Colon, se me ocurrió la grandiosa idea de escribirle a su correo, el que lee cada minuto del día, con la finalidad de que sepa que había leído su Blog y sus pecaminosos encuentros.
Minutos más tarde el sonido del celular me alertó del eminente peligro que se venia:
- Por que mierda andas revisando mis cosas privadas y buscando sobre mi vida
- No, lo que pasa es que encontré tu Blog de casualidad
Vil mentira, había buscado su blog a través de Google.
- Tu si que te pasaste, una ya no puede confiar en nadie
- Lo siento, no quise que te incomodaras de esa forma
- No vuelvas a hacer estupideces, ya me malograste el día, me siento muy enojada y avergonzada
No sabia que decir…
- De verdad que lo siento
En ese momento con todos los gritos que escuche sentí cierto placer insano por haber leído el Blog.
- Otro día hablamos cuando se me pase la cólera, Chao
No dejo ni siquiera que me despidiera y me colgó.
Hace varios días que no se de ella, está de más decir que sigue enojada conmigo por leer su Blog “Público” y enterarme de sus cuestiones intimas.
Lo que he aprendido son dos cosas: Primero, cuando descubra una curiosidad de alguna mujer no correré a contárselo, especialmente a ella misma. Segundo, nunca pero nunca, mencionare directamente sobre el estatus de la no virginidad de las mujeres, que al parecer es una verdad incomoda para ellas.
En estos momentos, tengo unas ganas de leer por décima vez ese dichoso Blog y después escribir el décimo mail pidiendo disculpas.