27 abr. 2009

LA VECINA DE AL LADO




Era el año de 1988, cuando apenas tenía cuatro años de edad. En la época que vivía con mis padres como saltamontes alquilando casa. Llegamos a la calle de Tayabamba, una calle atiborrada de comerciantes informales que con el simple hecho de mirarles la cara sentía tanto miedo que corría a los brazos de mi madre.

Ese año fue el año que conocí a la vecina de al lado, una niña escuálida de nueve años, hermana del mejor amigo que hice en el barrio. Niña de piel morena, cabello extremadamente largo y aparentemente inocente.


Un día en donde ya teníamos cierta amistad con mi vecina, ella me pidió que fuéramos novios y por falta de conocimiento del significado de la palabra, mi respuesta fue un “ya pues”.

El momento cumbre de mi tan precoz relación fue el día en que mi vecina me contó que los novios se besaban en la boca.

- ¿Y porqué se besaban en la boca? - inocente le pregunte.
- Eso es lo que hacen los novios y ya no me preguntes más cosas sin sentido -  me respondió. Ahora que lo pienso ella tampoco tenía la menor idea.

Lo siguiente que supe es que estaba besándome con mi vecina y que lo único que atine a hacer era quedarme quieto hasta que todo terminara.

Ese fue el inicio de mi fanatismo por los besos, por ese gran y extraño momento en mi vida.

Actualmente, muchas veces me viene a la mente esa escena y me pregunto:

¿Dónde estas vecina de al lado?

2 comentarios:

  1. Nadie sabe lo que son los besos hasta que los experimenta, el primero es cuando con inocencia unes tus labios a otros y sientes algo nuevo, tiemblas y te paralizas toda.

    Luego no puedes dejar de besar y besar... WOW y hay cada beso...

    Un abrazo

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  2. Como lo dije besar es una vicio para mí, no creo que exista persona que no le guste tremenda sensación.

    Gracias por tu comentario Shy.

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